domingo, 29 de enero de 2012

EL BULLYING O ACOSO ESCOLAR NO SE ADMITE EN NUESTRA ESCUELA

  • Las situaciones de bullying se detectan. Profesores, tutores, prefectos, coordinadores y directivos nos mantenemos atentos sobre esta problemática.
  • Existe un proceso de seguimiento a través de varios métodos: análisis de casos de manera individual y grupal, registro de incidencias de reportes, entrevistas con víctimas, agresores, testigos y padres de familia, búsqueda de instituciones para canalización de víctimas y agresores, grupo escolar de psicoterapia, talleres de sensibilización, habilidades sociales como comunicación asertiva y mediación, etc.
  • Por acoso escolar, el Capítulo VI Artículo 65 del Reglamento Escolar  establece la disminución de 10 puntos que afectan la carta de conducta.
  • LOS PADRES DE ALUMNOS AGRESORES DEBERÁN ASISTIR OBLIGATORIAMENTE AL PROGRAMA DE ESCUELA PARA PADRES QUE SE OFRECE EN ESTE PLANTEL.

Qué hacer si tu hijo es agresor

Es muy difícil para muchos padres reconocer algo negativo en la conducta de sus hijos, por eso es muy importante, cuando se detecta el caso, que ellos trabajen directamente con la escuela para resolver este problema, de una forma inmediata. Lo que jamás deben hacer los padres del acosador es usar la violencia para reparar el problema.

Estos consejos pueden ayudarte a canalizar la situación hacia un lado positivo:
1. Investiga por qué tu hijo es un agresor.
2. Habla con los profesores, pídeles ayuda, y escucha todas las críticas sobre tu hijo.
3. Acércate más a los compañeros y amigos de tu hijo y observa qué actividades realizan.
4. Establece un canal de comunicación y confianza con tu hijo. Los niños necesitan sentir que sus padres les escuchan.
5. Vigílate si en la familia hay motivos para la actitud agresiva de tu hijo.
6. Colabora con la escuela dando seguimiento al caso y registrando las mejoras.
7. Canaliza la conducta agresiva de tu hijo hacia algún deporte o arte, por ejemplo.
8. Señala a tu hijo que la conducta de acoso no está permitida por la familia.
9. Déjale claro lo que ocurrirá si el acoso continúa.
10. Enséñale a practicar buenas conductas.
11. No ignores la situación. Mantén la calma e infórmate sobre cómo ayudar a tu hijo.
12. Ayuda a tu hijo a manifestar sus frustraciones sin agresión.
13. Demuestra a tu hijo que le sigues amando pero que desapruebas su comportamiento.
14. Anímale a que reconozca su error y a que pida perdón a la víctima. Elogia sus buenas acciones.

Cuando tu hijo es la víctima

  • En el caso de que los padres sospechen de que su hijo es un acosado o víctima de bullying, es positivo establecer confianza con tu hijo para que él se sienta cómodo al hablar contigo acerca de todo lo bueno y lo malo que está viviendo. Si tu hijo es una víctima, habla con él, y comprometete a ayudarlo a resolver este problema. Dile que él no es el culpable de esta situación. No le hagas sentirse culpable ni le abandones. Intenta siempre algo más.
  • Siéntate junto a tu hijo y habla del tema. Hazle sentir que está protegido, sin estimular la dependencia.  Investiga en detalle lo que está ocurriendo. Escucha a tu hijo y no lo interrumpas. Deja que desahogue su dolor.
  •  Ponte en contacto con los profesores de tu hijo, con la dirección de la escuela y con la coordinación del programa Cero Bullying para alertarlos acerca de lo que ocurre y pide su cooperación en la investigación y en la resolución de los hechos.
  • No estimules a tu hijo para que se muestre agresivo o tome venganza. Empeoraría más la situación.
 En el caso de que el acoso continúe, avisa de inmediato a los profesores y directivos.
  •  Dependiendo del grado de ansiedad y de miedo en el que esté envuelto tu hijo, búscale un psicólogo para ayudarle a que supere este trauma. Pero jamás te olvides que la mejor ayuda, en esos casos, es la de la familia. Mantén la calma, habrá solución.

¿Qué hacer si eres víctima?

  • Habla con tus padres, familiares, amigos o profesor de confianza.
  • No trates de resolver el problema solo.
  • Eres una persona que merece respeto. Tener miedo es natural, pero trata que los agresores no se den cuenta.
  • Siempre ayuda a quien lo necesite, así es probable que cuando lo requieras él te auxilie.
  • Retírate de los lugares donde pueda haber peligro, busca siempre una persona adulta y pide auxilio.
  • Si te da pena hablar, escríbelo y dáselo a un amigo para que se lo entregue a tus padres o profesores.
  • No estás solo, hay muchas personas importantes en tu vida que se interesan por tu bienestar.

(Asociación Jalisciense de Padres de Familia en contra de la Violencia y el Acoso Escolar en la Educación Básica, A. C.)